domingo, 31 de agosto de 2008

MADRIGAL.

POEMA XXVI.
(MADRIGAL)

Eres una conmoción celeste del espacio,
Vienes con todos los designios del fuego.

Engalanas la noche como si fuera tu casa
Y en su interior descendieran los ángeles.

Nadie te culpa, dolor dulce, fruto refulgente.
Tú nunca aceptaste que girara en torbellino,
Atado a tu cintura, igual a un barco perdido.

Tú jamás deseaste que tu sonrisa y tus ojos,
Sometieran mi corazón como a un cervatillo.

2 comentarios:

Juan Disante dijo...

Bueno lo tuyo.
También te invito a:
www.juandisante.blogspot.com
Felicidades

Luis dijo...

Muy interesante producción poética. Me encantaría que visites mi blog, tengo dos secciones dedicadas a las poesías; los días Lunes y Martes. Si, te interesa colaborar te espero por mi correo electrónico lbrodrig@gmail.com. Abrazos y ya te agrego a mi lista de blog favoritos